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viernes, 3 de septiembre de 2010

Y ahora dice Stephen Hawking que Dios no existe.



Para un escéptico como yo esta noticia no hace sino crear nuevas dudas, cualquiera que dedique el tiempo necesario a pensar sobre el tema puede llegar a las misma conclusión sin necesidad de ser científico. ¿Por qué todos los medios al hablar del nuevo libro de Stephen Hawking «The grand design» destacan el titular de que Dios no existe? ¿Por qué se lanza el libro una semana antes de la visita del Papa al Reino Unido? ¿Es sólo marketing? ¿Por qué un científico dedica tanto tiempo a algo tan irracional como la religión, nacida de la universal necesidad del ser humano de dar una explicación a todas las cosas? ¿de verdad Stephen Hawking está tan preocupado por demostrar al mundo que Dios no existe? El caso es que todo lo que huela a polémica con la iglesia suele ser éxito de ventas vease El código Da Vinci. Precisamente la ciencia por definición es totalmente opuesta a la religión, la primera obtiene sus conocimientos mediante la observación y el razocinio mientras que la segunda lo hace por revelación de verdades inaccesibles al hombre por parte de seres divinos o superiores. la ciencia va descubriendo como estas revelaciones son científicamente explicables al mismo tiempo que estos descubrimientos generan interminablemente nuevas dudas a despejar como la pescadilla que se muerde la cola. En su libro Stephen Hawking habla de nuevas teorias capaces de explicar las propiedades de la naturaleza, pero sin duda el reclamo que vaciará los bolsillos de cientos de miles de ávidos lectores es el titular de que un renombrado científico afirma que la nueva ciencia no deja lugar a Dios en contraposición a lo que afirmaba a finales de los 90 ¿De verdad los científicos necesitan hablar tanto de Dios o sólo es un reclamo para vender?

Imaginaos por un momento que vais andando solos por un camino rural y derrepente del cielo surge una luz que os llama por vuestro nombre diciendo ser Dios que no tengais y miedo y estar dispuesto a revelaros todo cuanto deseeis. Venciendo vuestro miedo inicial preguntais como podeis saber que de verdad es Dios, en ese momento os cuenta vuestros secretos más intimos que sólo vosotros conoceis y pensando que pueda ser una jugarreta de vuestra mente le pedís más pruebas; entonces os lleva con él al cielo os hace ver la tierra como una canica azul, os da un paseo por el Sol, convierte el agua en vino y multiplica los panes y los peces. Ya de verdad convencidos de estar ante el todopoderoso creador empezais a preguntar por el sentido de la vida y nos dice que nos creó a su imagen y semejanza para regocijarse con nuestra existencia y buenos actos. Seguimos preguntando como puede realizar esos milagros y nos responde que simplemente se hace su voluntad y todo aquello que desea se cumple sin que nuestra limitada inteligencia pueda comprenderlo, ya cogiendo un poco de confianza le decimos entonces si no puedes explicarnos como realizas los milagros no eres todopoderoso, Dios se mosquea un poco pero accede a seguir respondiendo nuestras preguntas. Sabiendo de donde venimos y el sentido de la vida la otra gran pregunta es sin duda ¿de donde vienes dios, Desde cuando existes, has sido siempre así? Dios nos dice como dicen las sagradas escrituras que siempre ha existido, es así desde el principio de los tiempos y está en todas partes, ¿Pero como estás seguro de que nadie te creo a ti? preguntamos ya de forma un poco "impertinente", Dios ya visiblemente molesto nos dice; mira hijo mio no se quien me creó ni si me crearon o simplemente aparecí, es la pregunta que me hago a cada momento.

Como diría el Gran Wyoming ya se lo que estais pensando pero no pienso daros el número de teléfono de mi camello jejejeje

martes, 2 de febrero de 2010

Los mercaderes del templo.

Benito López Franco era un muchaho bien plantado natural de un pueblo de Zaragoza que tuvo la mala suerte de hacer la mili en Melilla allá por 1950. A algún elemento de su cuartel no le caia muy bien y una noche, poco antes de ser trasladado a Madrid para terminar la mili, sufrió una brutal paliza que acabó con su vida. Su muerte se quiso hacer pasar por un suicidio y su cuerpo apareció en las letrinas con una cadena rodeandole el cuello. Alguien no mal relacionado debió ser el responsable ya que fué enterrado sin más indagaciones. Al cabo de unos años unas mujeres dicen haber visto una aparición en su tumba durante una tormenta y a partir de aquí empiezan a sucederse las curaciones milagrosas de personas que acuden a su tumba a pedir por ellos y sus seres queridos. Parece que el número de casos es asombroso y gran cantidad de gente; cristianos, musulmanes y judios se reunen sobre todo los viernes junto a su tumba, nunca le faltan las flores frescas y el día de todos los santos las visitas adquieren el grado de peregrinación. No soy yo persona que tenga fe en estas cosas, pero si profundamente respetuoso con quien la tiene, los casos en que no se cumplen las peticiones no suelen salir a la luz, sobre todo si le pasa a personas con mucha fe y ante tanta petición a buen seguro existe más de lo segundo que de lo primero. Como descendiente de católicos que soy estoy al día de este tipo de asuntos no siendome para nada ajenos. Tampoco creo que nadie se encuentre en posición de asegurar al 100% que todo es fruto del azar o por el contrario existe una inteligencia creadora. Lo que si me llevan firmes convicciones a creer es que ninguna religión tiene la franquicia de Dios en la Tierra, y a esto último es a lo que voy con el siguiente ejemplo. El caso de Benito lópez Franco es un caso clarísimo, almenos de investigación, para un posible proceso de beatificación. Sin embargo tras un breve acercamiento la iglesia desiste de continuar con el proceso. Según la familia de Benito López Franco el motivo fué el que uno de sus hermanos expone en el fragmento del programa 4º Milenio de este domingo, en el que conocí la historia, y que pongo a continuación.

martes, 14 de abril de 2009

¿Quién dice que venimos del mono?

La Fe mueve montañas y si no se mueven será porque Dios no quiere. El creacionismo, aunque parezca increible, tiene sus adeptos en la américa profunda que incluso exhiben un museo en el que dinosaurios y hombres comparten una charca en el Eden. Semejantes tordos se creen en poder absoluto de la verdad y han conseguido que en unos cuantos estados se estudie el creacionismo, riete tú de la polémica por la educación para la ciudadania. Así es que miles o cientos de miles de jovenes norteamericanos estudian cómo el mundo sólo tiene 10.000 años de antiguedad y se creó en 6 días. Seguro qué Ben Laden los envidia allá donde esté.