martes, 2 de febrero de 2010

Los mercaderes del templo.

Benito López Franco era un muchaho bien plantado natural de un pueblo de Zaragoza que tuvo la mala suerte de hacer la mili en Melilla allá por 1950. A algún elemento de su cuartel no le caia muy bien y una noche, poco antes de ser trasladado a Madrid para terminar la mili, sufrió una brutal paliza que acabó con su vida. Su muerte se quiso hacer pasar por un suicidio y su cuerpo apareció en las letrinas con una cadena rodeandole el cuello. Alguien no mal relacionado debió ser el responsable ya que fué enterrado sin más indagaciones. Al cabo de unos años unas mujeres dicen haber visto una aparición en su tumba durante una tormenta y a partir de aquí empiezan a sucederse las curaciones milagrosas de personas que acuden a su tumba a pedir por ellos y sus seres queridos. Parece que el número de casos es asombroso y gran cantidad de gente; cristianos, musulmanes y judios se reunen sobre todo los viernes junto a su tumba, nunca le faltan las flores frescas y el día de todos los santos las visitas adquieren el grado de peregrinación. No soy yo persona que tenga fe en estas cosas, pero si profundamente respetuoso con quien la tiene, los casos en que no se cumplen las peticiones no suelen salir a la luz, sobre todo si le pasa a personas con mucha fe y ante tanta petición a buen seguro existe más de lo segundo que de lo primero. Como descendiente de católicos que soy estoy al día de este tipo de asuntos no siendome para nada ajenos. Tampoco creo que nadie se encuentre en posición de asegurar al 100% que todo es fruto del azar o por el contrario existe una inteligencia creadora. Lo que si me llevan firmes convicciones a creer es que ninguna religión tiene la franquicia de Dios en la Tierra, y a esto último es a lo que voy con el siguiente ejemplo. El caso de Benito lópez Franco es un caso clarísimo, almenos de investigación, para un posible proceso de beatificación. Sin embargo tras un breve acercamiento la iglesia desiste de continuar con el proceso. Según la familia de Benito López Franco el motivo fué el que uno de sus hermanos expone en el fragmento del programa 4º Milenio de este domingo, en el que conocí la historia, y que pongo a continuación.

video

7 comentarios:

Mariola dijo...

No he podido ver el video, pero vaya, que yo tampoco creo en estas cosas, creo que es un negocio muy rentable, de pastilleo y potingues.

Si lo beatifican, o como se diga, a mí me da igual, como si lo quieren nombrar nuevo Dios... no me afecta mucho a mí.

Besito

EL QUINTO FORAJIDO dijo...

Hola Mariola, lo que dice el video es que como la familia se negaba a que se vendieran fotos de su hermano la iglesia perdió todo interés, para ellos un santo no es nada si no pueden vender merchandising o como se escriba, que en eso los católicos son punteros.

Un beso.

Alquimia Fullera-transitando dijo...

La fe mueve montañas, todas las fes¡¡Fijate si la iglesia se lo montan bien que comenzaron con un peseble y mira todo lo que tienen. A este hombre le hacen un favor que lo honrará en muerte si la iglesia no lo beatiza, para pertenecer a ese rebaño siempre hay tiempo.

marialocaypeligrosa dijo...

quinto f:
me impresiona tu entrada. yo soy una persona bastante creyente, por voluntad propia. pero si se quitan de en medio a la iglesia, " y mejor diplomaticamente", mejor para ellos. No creo que tenga necesidad ninguna de beatificación.
La iglesia actua a su conveniencia, económicamente hablando, y son los mayores pecadores, sólo tienes que mirar, que sistema emplea "el que mejor paga", para anular matrimonios por ejemplo.
y repito, soy persona creyente, voy incluso a misa, pero tendría que estar loca de verdad para hacer tratos con ellos.
un besin,
I.

EL QUINTO FORAJIDO dijo...

marialocaypeligrosa el problema de la iglesia aparte de su caracter eminentemente económico, es su gran autoritarismo e intolerancia genética que le lleva a querer imponer su forma de vida atacando e insultando las demás opciones, como siempre han hecho. Admiro a esa parte de la iglesia que da su vida por los demás y me gustan los que como tú viven su religión sin mirar mal a los que no creen.

un beso amiga.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Mercaderes del templo? uff que miedo....

Saludos y un abrazo enorme.

antonio dijo...

Girona:
Cambio tarjeta sanitaria poco usada por foto.

Saludos!